El barrio de Chamberí surgió a principios del siglo XX en la margen izquierda del Tormes, como barrio obrero de población procedente mayoritariamente del campo y siendo un ejemplo de lo que se denominó urbanismo de aluvión. Precisamente su ubicación haría que mantuviera, hasta bien entrado el siglo pasado, una fisonomía más característica de un entorno rural que urbano. En Chamberí habrían de surgir a partir de la década de los 60 los primeros movimientos vecinales, siendo su asociación una de las más veteranas.
El Barrio de la Vega nació en 1945 cuando la zona estaba en el punto de mira para la expansión de Salamanca. Fue un proyecto de construcción de viviendas que se venía ya haciendo en otras zonas de la ciudad. Es un barrio creado como un pueblo como ocurría con los barrios cercanos al río y situado estratégicamente cerca del Barrio de Teso de Feria, que era una zona donde se realizaban la mayor parte de ferias del ganado. Era una zona principalmente dedicada al mundo rural que poco a poco fue creciendo gracias al crecimiento de la ciudad y al auge del Barrio del Arrabal. Se ha convertido en otro barrio residencial de la ciudad pero muy ligado a sus barrios vecinos.
Otro barrio fruto del interés en el siglo XX de urbanizar el otro lado del río, es el Barrio de San José que nació como consecuencia de la creación de las viviendas del Barrio de la Vega. El barrio poco a poco se fue construyendo y conectando entre sí con el resto de barrios para consolidarse. Es una zona equipada con todos los servicios necesarios y gran cantidad de servicios deportivos. Siempre ha sido un barrio obrero y muy reivindicativo.
Es el barrio más parecido a la idea que se tiene de un pueblo. También se podría identificar con una de las urbanizaciones que se encuentran alrededor de la ciudad o en los pueblos del Alfoz. Dispone de una placita al lado de la iglesia con algunos bancos, y en sus calles, las noches de verano, los vecinos sacan sus sillas para sentarse a la puerta de casa organizando pequeños corrillos, como a la antigua usanza. Podríamos decir que es como un pequeño pueblo dentro de Salamanca.
Es un barrio donde la cotidianidad aún se respira en la calle y las expresiones culturales estuvieron muy presentes durante las décadas de los 70′, 80′ y 90′ a través de su asociación y especialmente significativo ha sido el café teatro de La Vega. Por los talleres que organizaron han pasado los artistas de Spasmo, Maribel y Miguelón y el director de cine Rodrigo Cortés, entre otros representantes culturales de Salamanca.
El barrio de la Vega es singular porque desde allí se vislumbra la belleza de Salamanca. La conocida postal de la ciudad. Por lo que sería un buen punto de partida para comenzar la ruta de la arquitectura, con estas edificaciones y urbanismo de los años 50 y adentrarnos en la Salamanca medieval, renacentista, barroca y moderna a través, por ejemplo, del Puente Romano.
